sábado, 13 de junio de 2009

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¿Qué pasa en Suecia?

Suecia es el modelo recurrente de sociedad del bienestar, sus datos económicos y sociales constituyen la imagen de una sociedad moderna donde el estado cumple de un modo ejemplar con sus conciudadanos. Bien es verdad que de vez en cuando alguien sale con las estadísticas de suicidios (cosa que no es del todo cierta) o les asesinan a un primer ministro en plena calle cuando sale del cine (Olor Palme en 1986).

Stieg Larsson, autor MillenniumSin embargo, las señales artísticas que nos llegan de allí parece que están alertando de que dentro de esa sociedad (casi)perfecta en lo exterior, se esconde algo que contradice esa imagen tópica del bienestar. El ejemplo más reciente nos ha llegado con la trilogía Millennium de Stieg Larsson. Trilogía que se completa dentro de cuatro días con la publicación del tercer libro de la saga y con el que se ha realizado una potente operación de marketing para aumentar su ya exitosa venta, que se refuerza además con el estreno hace unas semanas de la adaptación cinematográfica, Los hombres que no amaban a las mujeres (Niels Arden Oplev, 2009).


Déjame entrar Los hombres que no amaban a las mujeres Los hombres que no amaban a las mujeres


En relación con este tema, meses atrás nos llegaba Déjame entrar también basada en una obra literaria. El filme, dentro de su adscripción al género de vampiros, y con múltiples lecturas, tocaba también el mismo aspecto que estamos comentando: la representación de esa sociedad que en lo exterior parece absolutamente neutra, tranquila, mientras que por debajo encontramos un mundo oscuro y terrible.

En Déjame entrar, además, la sensación de desasosiego se acrecienta al estar protagonizado por los elementos más jóvenes de esa sociedad. En Los hombres que no amaban a las mujeres, bajo una trama de cine negro, afloran problemas como la corrupción o los malos tratos, dentro de esa sociedad del bienestar que un inmaculado y blanco del paisaje insiste en reforzar.


En fin, está claro que todo no es Bergman y Abba.


Déjame entrar en Encadenados


Los hombres que no amaban a las mujeres en Encadenados




Déjame entrar

3 comentarios:

  1. Cuando vi "Los hombres que no amaban a las mujeres" me quedé un poco sorprendido. No me esperaba una violencia física y sexual tan explícita en una película proveniente de la plácida Suecia.

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  2. Déjame entrar también tiene una fuerte carga de violencia y una lectura sexual fuerte.

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  3. ¿La plácida Suecia? ¿Es que, acaso, no habeis visto el cine del maestro Ingmar Bergman? A que esperais?
    una bergmaniana

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