domingo, 6 de septiembre de 2009

4

Cine, sociología e historia: Enemigos Públicos y Zabriskie Point

Por Luis Tormo
En el cine, como en cualquier otra manifestación artística, la obra tiene un doble significado, por un lado, su propio valor intrínseco como expresión artística, por otro, el conocimiento que nos aporta del tiempo y las personas que las crearon. Esta reflexión viene a cuento por la visión reciente de dos películas separadas estéticamente, alejadas en el tiempo y fruto de dos autores radicalmente distintos: Enemigos públicos (Michael Mann, 2009) y Zabriskie Point (Michelangelo Antonioni, 1970), ambos trabajos me han recordado precisamente que hay que valorar también determinados aspectos tangenciales al cine y que son igualmente sustanciales.


Cartel Enemigos PúblicosCartel Zabriskie Point


Enemigos PúblicosEnemigos públicos se está proyectando actualmente en las pantallas de cine de nuestro país. La película es una nueva versión sobre el personaje de Dillinger, atracador de bancos que a principios de los años 30, durante la gran depresión, obtuvo cierta repercusión popular debido a que el público veía con complacencia la actividad delictiva de Dillinger pues su principal victima era el sistema bancario. Michael Mann retoma las andanzas del atracador centrándose en los últimos años de su vida haciendo especial hincapié en la caza que el FBI emprendió para atrapar a Dillinger. El director de El último mohicano lleva el filme a su terreno y Enemigos públicos tiene mucho que ver con los temas que Mann ha tratado en otros filmes siendo la referencia más clara Heat, sobre todo por la importancia que los dos protagonistas (atracador y agente del FBI) conceden a lo que hacen.

La película tiene aspectos interesantes como es su estructura narrativa que sigue el modelo del western y el aspecto romántico del personaje principal, que termina alcanzando su máxima expresión en la escena final donde parece que Dillingir pasa de persona a personaje. Pero una de las cosas más interesantes es precisamente el momento en que se ha realizado, y que al igual que ocurrió con el cine de gangsters que tuvo su auge precisamente en una época dominada por la crisis, este Enemigos públicos también aparece precisamente ahora en un periodo que los historiadores económicos remiten o comparan con el crack del 29, y donde el sistema financiero representado por las entidades bancarias aparecen como principal culpable de la nefasta situación que el sistema capitalista está viviendo, generando un sentimiento favorable que empaña la consideración negativa del personaje. Enemigos públicos puede gustar o no como película pero hay que tener en cuenta el valor que posee como testimonio de un momento determinado. El anterior filme centrado en este personaje, titulado Dillinger y que fue dirigido por John Millius también se gestó en una época de crisis mundial debido al alza de los precios del petróleo, 1973. Parece que Dillinger es un personaje para los momentos de crisis.

Zabriskie PointCuando en 2009 vemos Zabriskie Point, editada hace un par de meses en DVD, es imposible juzgarla únicamente con criterios estrictamente cinematográficos. El año de su estreno, 1970, el filme de Antonioni recibió duras críticas por su contenido cosechando un fracaso creativo y comercial que contrastó con el éxito que el director italiano había obtenido en su anterior filme, Blow Up. Zabriskie Point formó parte de una serie de películas dedicadas a narrar la revolución juvenil que a finales de los 60 sacudió diferentes países (mayo del 68 en Francia, la primavera de Praga, los disturbios universitarios en EE.UU provocados por la guerra de Vietnam) que el tiempo ha maltratado pues eran testimonios muy contemporáneos ligados al momento de su realización. Así filmes como Easy Rider (Dennis Hooper, 1969) o More (Barber Schroeder, 1969), que describen aspectos de la cultura hippy y la revolución juvenil y que necesitan que situemos en su contexto adecuadamente para facilitar su comprensión.

Zabriskie PointZabriskie Point, rodada en EE.EE, describe las revueltas estudiantiles y la situación de violencia que sucedió a los ideales de amor y paz hippie que tuvo su culminación con el llamado verano del amor en 1967. Antonioni plasma en sus imágenes, casi de un modo documental, todo el ambiente que se vivía en ese momento: asambleas juveniles, los enfrentamientos entre la policía y los estudiantes, las noticias de la guerra de Vietnam y la necesidad que sienten los jóvenes de plantar cara al mundo burgués que les rodea (representado por la empresa inmobiliaria que quiere asentarse en el desierto). A través de la historia de un joven que cree haber asesinado a un policía y que huye al desierto, el director italiano plantea el encuentro de dos personajes (el chico revolucionario y la chica liberal) aprovechando aquello que en su momento podía resultar más trasgresor, el sexo y la violencia. Así tenemos las secuencias, entre realidad y ensoñación, de la pareja haciendo el amor por las laderas del desierto y que termina con una especie de orgía de diferentes parejas diseminadas por la arena; o las escenas finales que terminan con la muerte del joven y las explosiones de la casa construida en el desierto (símbolo del poder burgués) mientras suena la música de Pink Floyd.

Actualmente su planteamiento puede resultar tan plano como lo pareció en su momento, pero esas imágenes sirven ahora para ilustrar el ambiente social que se vivió en aquel momento. Zabriskie Point adquiere valor de documento histórico no por la coincidencia de sus imágenes respecto de la realidad sino por su capacidad de mostrar cual era el estado vivencial de esos años: la efervescencia de una juventud respecto a conceptos como la revolución, el sexo, las drogas, la violencia, los conflictos bélicos, etc.

Antonioni y Mann dirigiendo
En cualquier caso, para los que piensen que este enfoque, que se mueve entre la sociología y la historia, no es suficiente tienen en Zabriskie Point ejemplos suficientes que justifican la visión del filme: el uso del teleobjetivo y el gran angular combinado con el cinemascope que confiere a las imágenes un aspecto onírico de gran belleza y algunas grandes escenas como la del sexo en el desierto o el homenaje de Antonioni al Hitchcock de Con la muerte en los talones en el momento en que el protagonista conoce a la chica en el desierto, él en el avión y ella en el coche.

En definitiva, dos filmes interesantes…
Crítica de Enemigos Públicos en Encadenados

4 comentarios:

  1. ¿Qué es eso del homenaje a Con la muerte en los talones?

    ResponderEliminar
  2. No creo que Antonioni pensase en Hitchcock en esa escena de Z.P, que dista mucho de ser lo mejor de su autor.

    ResponderEliminar
  3. Los quince o viente minutos finales de Enemigos públicos son excelentes, lastima que el resto no esté a la misma altura.

    ResponderEliminar
  4. Desconozco si Antonion estaba pensando en Hitchcock, pero la escena en que el protagonista, que va en una avioneta, persigue a la chica que va en el coche remite directamente a la escena de Gary Grant asediado por la avioneta en Con la muerte en los talones.

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails