domingo, 13 de septiembre de 2009

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¿Hay que elegir entre arte e industria? A propósito de Fuga de cerebros


Cartel de Fuga de cerebros El estrés traumático postvacacional, un momento de debilidad pasajero debido a las altas temperaturas o una curiosidad malsana me ha llevado a recuperar en DVD la película Fuga de cerebros (Fernando González Molina). Hay que recordar que este filme, según los datos del Ministerio de Cultura, ha sido la película más taquillera del cine español entre el 1 de enero y el 14 de junio (las fechas utilizadas por Cultura para realizar la estadística). Hasta ese momento el número de espectadores que habían acudido a la sala para ver la película era de 1.090.656 y la recaudación ascendía a 6.455.338,05 €; con estas cifras la película se sitúa en el noveno lugar de las más vistas y compite de tu a tu con películas como X-Men Origenes: lobezno o Australia.


El caso de Fuga de cerebros, denostada por los críticos pero respaldada por los espectadores, pone de relieve la difícil confluencia entre arte e industria. Por un lado el cine como empresa, como industria, necesita que los largometrajes cuenten con el respaldo del público pues significa la solvencia económica, lógicamente ningún director o productor quiere que su filme sea un producto minoritario y donde el único soporte pueda ser el aval de la crítica. Por decirlo de una manera clara, preferimos mil veces 25 kilates a Fuga de cerebros, pero la escasa recaudación de la primera y sobre todo los pocos espectadores que la han podido ver (escaso tiempo de exhibición en las salas) no ayuda a sostener el cine como plataforma empresarial.

Algunos de los actores de Fuga de cerebros

Dejando bien claro que el cine español necesita, como primer objetivo, llegar a los espectadores, Fuga de cerebros no resiste el mínimo análisis más allá de sus cifras exitosas pues la película es un claro ejemplo de insulto a la inteligencia. La formula es la que se viene repitiendo con “éxito” los últimos años del cine español:

  1. Director procedente del mundo de la televisión. Se garantiza agilidad, practicidad y nulo tratamiento de la imagen. Fernando González Molina, viene de dirigir episodios de la serie Los hombres de Paco.
  2. Actores que unen a su oficio el fenómeno fan derivado de la repercusión que genera la aparición en televisión. Los protagonistas de Fuga de cerebros son Mario Casas (conocido por las series SMS y Los hombres de Paco) y Amaia Salamanca (Sin tetas no hay paraíso) y toda una serie de secundarios igualmente populares (Mario Peña, Loles León, Alex Angulo, etc.).
  3. Guión que copia estructuras narrativas asimiladas por el espectador, en este caso las comedias americanas de estudiantes.
  4. Cierto tufillo conservador que remite a lo más rancio de la comedia española de épocas pasadas. Fuga de cerebros podría ser el equivalente actual de películas como Vente a Alemania, Pepe (1970).
  5. Promoción y campaña de marketing impulsada desde los diferentes festivales españoles, particularmente el Festival de Cine Español de Málaga.

Con este esquema, un año el éxito es Fuga de cerebros y otro año es Fuera de carta (2008). Comedias que dentro de su supuesta modernidad encierran un cine conservador que juega a los tópicos de la España cañí.

¿Es insuperable esta dualidad? Obviamente no. Un ejemplo lo tenemos en las dos siguientes españolas que siguen en el escalafón de las más taquilleras: Mentiras y gordas y Los abrazos rotos. Mentiras y gordas, con sus defectos, nos muestra un cine que apuesta por contar algo de la realidad del momento y Almodóvar, con Los abrazos rotos (y con el resto de su filmografía) es de los pocos autores que sí son capaces de compaginar un cine de autor que desarrolla una temática propia, y que aún es capaz de atraer al espectador a las salas de cine.

La protagonista, Amaia Salamanca

Qué cada cual realice el producto que quiera o pueda dentro de la libertad que impone la industria y la exhibición cinematográfica, pero esperemos que no se justifique la necesidad de productos como Fuga de cerebros en base a una supuesta comercialidad que facilita la supervivencia del cine español pues hay películas que todavía pueden aunar éxito comercial y artístico.
Largometrajes españoles con mayor recaudación según los datos del Ministerio de Cultura. Acceder a los datos
Leer la crítica de Mentiras y gordas
Leer la crítica de Los abrazos rotos o acceder al especial de Pedro Almodovar


1 comentario:

  1. Por taquilla ¿podían haberla seleccionado entre las tres para los Oscars?

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