martes, 13 de octubre de 2009

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Amenabar triunfa en la taquilla con Ágora

Las cifras de taquilla muestran como Ágora, la nueva película de Alejandro Amenabar, ha arrasado y ha recaudado más de 5 millones de euros en el fin de semana de su estreno. Amenabar ya ha demostrado su habilidad para captar el interés del público y Los otros o Mar adentro son un claro ejemplo de la rentabilidad de su cine.


Pero resulta también curioso que cuando un filme español logra estos resultados, inmediatamente se exhiben las cifras como aval o ariete para acallar las críticas negativas que Ágora ha suscitado en parte de la prensa española. Esto es un hecho frecuente, la crítica puede poner a parir Fuga de cerebros, pero inmediatamente se dice : "¡ojo! que la recaudación es enorme". Bueno, afortunadamente Ágora no tiene nada que ver con Fuga de cerebros. Amenabar tiene una trayectoria definida, puede gustar o no, pero es uno de los autores reconocidos del último cine español, y sus películas son interesantes de ver y de abordar desde el punto de vista crítico.


Cartel de la película de Ágora
Pero al margen de su éxito en taquilla, los aplausos en la sala de cine y las colas para conseguir una entrada, cuando uno aborda el significado de una película, esos datos, con ser importantes y necesarios para la economía del cine español, no dan validez ni acreditan necesariamente una valoración positiva. Ágora es un filme de los que se suele calificar como película de "impecable factura" o un trabajo con un "excelente diseño de producción", pero ni estos atributos ni la taquilla pueden ocultar que la película cuenta con un guión maniqueo (obra de Amenabar y su habitual colaborador, Mateo Gil) donde buenos y malos se articulan en torno al cine de género, en este caso, el peplum. Y una última reflexión que también se suele repetir con frecuencia, algunas de las personas que batían palmas con entusiasmo al final de la proyección de Ágora también decían: "¡No parece española!". Triste... ¿verdad?
Y un ruego, no me lapiden, por favor.
Acceder a la crítica de la película en Encadenados



5 comentarios:

  1. Tristísimo, puesto que el maniqueismo cainita que rezuma el guión, su descarada simplificación ideológica empaña lo espectacular de la representación amenabariana.
    ¿Tan bajo ha caído el nivel del espectador medio para aplaudir tamaña estratagema o tanto ha aprendido Amenábar para travestir de oro lo que es puro bronce? En lugar de química, alquimia.

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  2. Pienso lo mismo que tu Kyrby. La película es maniquea en todo el planteamiento y cala hasta en los personajes. Curiosamente, el único que tiene cierta ambiguedad, el esclavo, está mal arropado por un guión donde no se justifica los cambios del personaje.

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  3. Por Zeus, a pesar de lo que dices no deja de tener su gracia el tratamiento que da a los cristianos (ese plano a cámara rápida vista desde lo alto) en que los compará con... cucarachas o la defensa de la mujer. Sí, claro es maniquea, no hay personajes...pero es una apuesta arriesgada para nuestro cine. Una especia de cine monumental al estilo De Mille que tiene, al menos, la gran virtud de no parecer una película española. Así lo veo...Por supuesto, no es una buena película. En eso de acuerdo

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  4. Pues que quereis que diga? Al menos es un filme que no parece español y fustiga los fundamentalismo. Algo que al menos hay que agradecerle. Aunque sea más discutible eso de una defensa de una mujer a la que se le convierte en, más o menos, una sacerdotisa.

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  5. A mí no me parece maniquea en absoluto. Sí me parecen maniqueos muchos de los comentarios sobre Agora que leo estos días. Depende de los prejuicios de cada cual y del tipo de historia que uno acepte que le cuenten.

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