jueves, 19 de noviembre de 2009

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Daniel Monzón: Uno de los nuestros. Entrevista

Daniel Monzón

 
Conocí a Daniel en la segunda mitad de la década de los años ochenta de una manera casual. Él estudiaba COU, creo, en un instituto de Valencia. Yo, por mi parte, había pasado de dar clases en la antigua Universidad Laboral de Cheste al Centro de Formación de Profesores de Valencia, que acaba de iniciar su andadura. En Cheste había sido profesor durante años de alumnos de diferentes niveles educativos que iban desde EGB hasta Magisterio.

Además de mis clases había creado en aquel macrocentro educativo (llegó a tener más de cinco mil alumnos) una especie de imperio cinematográfico. Clases de cine, proyecciones de películas casi diarias (distintas películas para cada nivel educativo), realización de filmes en super ocho, edición, en papel, claro, de la primitiva revista Encadenados... Y es que en realidad había llegado a Cheste como profesor pero con la condición de poner en marcha la actividad cinematográfica en el centro. La dirección del cineclub la inicié en noviembre de 1971 proyectando Viento en las velas.

Entonces, mediados los ochenta, pasaba al centro de profesores pero sólo estaría dedicado al audiovisual, a la enseñanza del poder de la imagen, del lenguaje del cine. Allí, por el centro, un día apareció Daniel. No sé la razón, porque el centro era para profesores y no para alumnos de instituto. Pero alguien le había hablado de mí y allí le tenía delante, hablándome de su amor por el cine, de los directores que le entusiasmaban (Kubrick, Carpenter... y, cómo no, Hitch).

Daniel Monzón
No sólo venía para testificar esa querencia suya y para conocerme. También para enseñarme un guión que había escrito sobre el modernismo, pero referido a ciertas obras escultóricas elevadas... en las tumbas del cementerio valenciano. Me habló de la posibilidad de rodarlo. Contaba para ello, en el departamento audiovisual del centro, con lo que era entonces el non plus ultra de la grabación audiovisual: una cámara y una edición en U-Matic. Algo que hoy es prehistoria. Me gustó el guión. El siguiente paso fue ponerme en contacto con uno de mis alumnos de Cheste y que ha estado presente en muchas de las cosas que he hecho en el campo audiovisual. Hablo de Sabín, nuestro actual subdirector y jefe de redacción de Encadenados digital. Le gustó también a él el guión. Sería Sabín, pues quien filmase aquel primer guión de Daniel Monzón.
Luego Daniel se uniría a nuestro grupo. Escribiría en los últimos números, en papel, de Encadenados. También prepararía alguna guía cinematográfica didáctica para profesores. Recuerdo su estupendo trabajo sobre Espartaco de Kubrick. Seguimos viéndonos y hablando de todo lo habido y por haber, y sobre todo de películas, incluso cuando Daniel se marchó a Madrid a estudiar Comunicación Audiovisual nos reuníamos para ver y charlar de cine.
Después, lo lógico, cada vez Madrid le retenía más, le introducía en distintas actividades críticas en papel y en televisión como, entre otras varias, su apartado de críticas en Fotogramas o su colaboración en el programa Días de cine de Televisión Española. La vida le separó del grupo, pero por distintos medios siempre supimos unos de otros.
Hace poco, la celebración del X aniversario de nuestro Encadenados digital, propició el reencuentro. Ese que se iba a concretar en esta entrevista que Sabín y yo realizamos a Daniel después de haber visto en el correspondiente pase de prensa valenciano su último e interesante filme. Lo que va a continuación es la entrevista que mantuvimos con él.

Adolfo Bellido


Daniel Monzón con el director de Encadenados
Daniel Monzón con nuestro director

ENTREVISTA CON DANIEL MONZÓN
Participan: Daniel Monzón, Sabín y Adolfo Bellido López


La cárcel como parábola

Encadenados: ¿Cómo surge este proyecto?

Daniel: Siempre espero como director (por cierto, ¡qué alegría veros después de tanto tiempo!) que me ofrezcan un guión estupendo o un material literario que sirva de partida para poder hacer una película. Tenía ganas después de La caja Kovak de no dirigir una historia personal, que me hubiera inventado yo. Estaba muy receptivo, pues, a materiales ajenos. Me apetecía a hacer una cosa que la hiciera mía pero que proviniese de otras fuentes.

Y entonces aparece Celda 211.

La novela en la que se basa Celda 211 me llega de la mano de los productores que han comprado los derechos: la productora gallega Vaca Film, y la madrileña Morena Film. Leí la novela en una noche, no pude parar la lectura. Me dije: aquí hay una película estupenda. Terminé de leer la novela, no pude dormirme, tal era el impacto que me había producido. Di vueltas y vueltas y llegué a la conclusión de que quería hacer la película. No me lo podía creer. Era un regalo. Un material de partida muy interesante.

¿Qué te atrajo tanto de la novela?

Lo que tiene la película de la novela es su estructura, al menos una cierta estructura, también los giros, los nombres y las situaciones de los personajes. Lo que no tiene que ver nada con la novela es el último acto. O sea el final. También los diálogos son distintos. No hay ninguno de la novela. La película está totalmente redialogada. Y llena de cosas que Jorge Guerricaechevarria, que es coautor del guión, y yo sacamos de la realidad. Cuando te pones a hacer una historia sobre una cárcel te sientes un poco frívolo si no te enteras como es la realidad.

3 comentarios:

  1. Una excelente entrevista...

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  2. Está muy bien la entrevista y Celda 211 es una gran película que eleva el nivel del cine español. Saludos

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  3. Celda 211 no me gustó nada. Esperaba mucho más de ella. Es una pena porque la idea original está muy bien, se le podría haber sacado mucho provecho, pero no ha sido así. Tiene el nivel de un telefilm (película hecha para la televisión) como hecha deprisa y corriendo. El papel de Resines es, sencillamente, lamentable, una trampa de arriba abajo: es el jefe de policía, y de repente, se planta el uniforme de antidisturbios como si fuera uno más, y se pone a pegar porrazos, sólo porque era importante para la peli que uno de los porrazos le diera a "cierta persona". Patética también la historia de amor con frases del tipo: "¿TE IMAGINAS QUE PUDIERAMOS ESTAR SIEMPRE ASÍ, QUE EL TIEMPO SE DETUVIERA?", frase que, por cierto, oí también ayer en Granjero busca esposa a un tío que no llevaba ni una semana con la tía. EN fin, si quieres contar una historia de amor, cúrratelo más que los espectadores no somos tontos! lo único bueno de la peli, el papel de LUIS TOSAR

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