lunes, 25 de enero de 2010

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Crítica The Road


Lo que nos espera después 1 2 3 4 5
del Apocalipsis
Escribe Lucía Solaz Frasquet

Cartel The Road
The Road es una fiel adaptación a cargo del guionista y dramaturgo británico Joe Penhall de la novela de Cormac McCarthy La carretera, ganadora del Premio Pulitzer de ficción 2007. Otra notable adaptación de los duros textos de este escritor estadounidense fue la película de los hermanos Coen No es país para viejos (No Country For Old Men, 2007).

AVISO: quien no conozca la novela y no le apetezca que le destripen el argumento, ¡que no siga leyendo!

The RoadJohn Hillcoat (director del memorable western australiano The Proposition) ha puesto en escena esta sobrecogedora historia post-apocalíptica donde nadie tiene nombre. El Hombre (un impresionante Viggo Mortensen) conduce a su hijo, el Niño, (un no menos extraordinario Kodi Smith-McPhee) a través de una tierra devastada. Antes de que naciera el Niño se produjo un cataclismo no especificado que destruyó toda la civilización y la mayor parte de la vida sobre la Tierra. Ante la falta de comida, algunos hombres y mujeres han escogido el canibalismo como modo de supervivencia. Ante la perspectiva de devorar o ser devorados, muchos, como la Madre, se han decantado por el suicidio.

El Hombre y el Niño se mueven por parajes desolados sin vegetación ni animales donde el sol apenas se adivina tras capas y capas de ceniza gris. Es un paisaje gélido, hostil y desasosegante fotografiado con maestría por nuestro cada vez más internacional Javier Aguirresarobe. Se dirigen hacia la costa, guiados apenas por la tenue esperanza de un futuro mejor. El Hombre escupe sangre cada mañana y sabe que se está muriendo. Aparte de tenerse el uno al otro, es muy poco lo que poseen: la sucia ropa que llevan encima, un carrito con la comida que logran encontrar y una pistola don dos balas: bien para defenderse de las bandas de salvajes o para volver contra sí mismos en caso de las cosas se pongan todavía más feas.

The Road ha pasado por varios festivales (Venecia, Toronto, Londres, Sitges,…) y tuve la suerte de poder asistir a la conferencia de prensa en Londres con John Hillcoat, Viggo Mortensen y Joe Penhall. Los tres hablaron extensamente de las dificultades que atravesaron durante el duro rodaje. El guionista, Joe Penhall, comentó que había seguido fielmente la novela y que sólo el papel de la Madre (interpretado por Charlize Theron en flashback) fue ligeramente alterado. Mientras en la novela estaba “un poco majareta”, la película se muestra más comprensiva con ella y la decisión que toma.
The Road
Algo en lo que todos estuvieron de acuerdo fue lo crucial que fue encontrar al niño protagonista, el australiano Kodi Smith-McPhee, que además es tan guapo que podría pasar por hijo de Theron. Kodi tenía diez años y a todos les preocupaba enfrentar a un actor tan joven con un material tan duro. El padre del niño, actor él mismo, fue quien resolvió los miedos del director al enviarle una cinta donde él interpretaba al padre y le enseñaba a Kodi a utilizar la pistola colocándosela en la boca. El director concluyó que era el modo en que el padre de Kodi le daba a entender que el niño estaba preparado para semejante historia (la otra posibilidad era que el padre estuviera un bastante loco). En Kodi encontraron la perfecta combinación de ingenuidad, sabiduría y madurez que requiere el papel.

Viggo Mortensen, que nos ha regalado interpretaciones magistrales en filmes como Una historia de violencia (A History of Violence, David Cronenberg, 2005) y Promesas del este (Eastern Promises, David Cronenberg, 2007), vuelve a impresionarnos en The Road. Llegó a la rueda de prensa con mucho mejor aspecto del que exhibe en la película y sin aparentar en absoluto sus cincuenta años. Da la impresión de ser un actor de gran belleza, tanto exterior como interior, que se toma su trabajo muy en serio y que es extremadamente generoso y libre de egocentrismos. La interacción entre Viggo y Kodi, y el modo en que contrastan sus personajes, es el mayor éxito de la película.
The Road


The Road está llena de momentos de horror indescriptible (la casa donde mantienen a un grupo de personas, lo más parecido a zombies, para írselos comiendo poco a poco) junto con otros de conmovedora ternura (cuando se cortan el pelo, por ejemplo). Otra de las escenas que permanecen en la retina es el momento en que el Hombre limpia la cabeza del Niño (no especificaré de qué) y el pequeño, que se encuentra en estado de shock, se echa a llorar. Mortensen explicó que esto fue espontáneo, pues el agua del río estaba tan helada que resultaba muy dolorosa para el joven actor.

El Niño sólo conoce cómo era el mundo antes del cataclismo por fotos y por lo que le han contado sus padres. Posee una inocencia y una generosidad sin límites que contrasta con el miedo, la desconfianza y el pragmatismo que guían las acciones de su padre, tan cegado por su deseo de protegerlo que su propia humanidad comienza a desintegrarse también. Su visión del mundo es simplista y basada en el maniqueísmo: los buenos y los malos. Los malos son los que comen personas. La salida al mundo, su enfrentamiento con otras circunstancias y personas, tiñen esta dicotomía y el niño pregunta a menudo si “todavía somos de los buenos”. La historia habla sobre la naturaleza del hombre, sobre lo mejor y lo peor que somos capaces. Esto es lo que simboliza el Niño, la esperanza y la confianza a pesar de todo. El filme nos invita a actuar como el Niño y creer en la bondad inherente a la condición humana a pesar de la evidencia.

La historia contiene escenas brutales que no resultan fáciles de ver y deja poco lugar al sentido del humor. El único momento en que recuerdo haber sonreído (por la triste ironía) es en la escena con un irreconocible Robert Duvall, donde el Niño quiere ayudarlo y el padre le dice que no puede quedarse con el viejo, como si se tratara de un perro vagabundo.

Sospecho que el mensaje de la historia no me ha llegado, pues el final me parece poco creíble e incluso fuera de lugar con respecto a lo que se nos ha contado con anterioridad. Una vez el Hombre ha sucumbido y yace en la playa, el Niño se encuentra con una “familia ideal” compuesta de padre, madre, niño, niña y hasta un perro. Una vez queda establecido que son “de los buenos”, su supervivencia (y la de la raza humana, con la presencia de la niña) está prácticamente garantizada. No queda muy claro por qué la familia los ha estado siguiendo todo ese tiempo ni por qué ha elegido precisamente ese instante para darse a conocer.

En un exceso de cinismo uno podría considerar que el perro es, en realidad, un señuelo (¿a qué niño no le gustan los perros?) y que nuestro joven protagonista está destinado a convertirse en la próxima cena de esta familia ideal…



7 comentarios:

  1. Miedo me da esta peli. No por lo que trata. Si pensado en como lo soluciona. La adpatación de la otra novela del autor fue la de los Coen. Una buena película aquella de No es país para viejos. Los Coen a veces naufragan. Otras realizan buenos filmes como en ese caso. Intereante, bastante además, es la última que nos llega de ellos, Un tipo serío. La anterior mu divertira Quemar despues de leer. Rercuerdo que en un diccionario o guia de cine celebre, que llega a no se cuantas ediciones , se puede leer cosas como que Sangre fácil (la primera d de los Coen) es uno de los títulos más tediosos, irritantes e inútiles de nuestro tiempo. Pero para perlas la que tildaba, en una crítica de ciuando se estreno, a Eduardo Manostijeras de Tim Burton de reaccionaria. ¿se equivoco de película el rapaz o la rapaz? ¿Se durmió en el cine?
    Ver (leer) para creer (o no creer)

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  2. maniqueismo es pensar en buenos y malos? Eso k defiendes es relativismo moral. Entonces Hitler, Stalin o cualquier asesino no es malo, no? Y los que ayudan a los pobres en caritas o africa no son buenos, no? el bien y el mal no existe, asi que todo vale, viva los sociopatas. Piensa por un segundo tus creencias

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  3. Ayer la vi y, solo puedo decir, que es para mi una pelicula mediocre, falta de intensidad, de interpretacion etc, etc..... No me causo la mas minima emoción, pues hasta me eche una pequeña cabezadita, en fin una pana por mis euros mal gastados en esta duradera crisis.

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  4. Supongo que puedo parecer débil, pero el impacto que me causó esta película fue brutal. Además me indignó porque fue sufrir por sufrir, recrearse en la miseria y la angustia, no le he encontrado aún la moraleja. Creo que se puede contar lo mismo sin necesidad de amargarte el día, la noche y los días siguientes. Hacía tiempo que no lo pasaba tan mal. Por cierto, totalmente de acuerdo con Lucía respecto al absurdo final.

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  5. Justo después de estar discutiendo con un amigo sobre el final de la película, me he metido en internet y hemos comprobado que no estabamos sólos pensando que el final bien podría ser interpretado de dos formas muy distintas. Aunque a nosotros no nos parecía para nada absurdo, hemos visto la historia como una fábula y si la película ha logrado que nos pasemos horas hablando y debatiendo sobre ella, es que ha conseguido su objetivo.
    Saludos y enhorabuena por el artículo.

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  6. El carácter extremadamente proteccionista del Hombre estará presente durante toda la película y será el justificante de algunas decisiones desalmadas que irá tomando.

    Esto lo conoce también la familia que los va siguiendo por eso no intervienen hasta su muerte. (él ya sospechaba que alguien los andaba siguiendo)

    Al final la idea de 'solo por encima de mi cadáver' se muestra de forma explícita, idea que la película evita debatir en pantalla omitiendo un encuentro entre ellos, (anterior a la muerte del Hombre se entiende) y se le concederá a éste, el consuelo de pensar que ha hecho lo correcto, siendo esta la principal reflexión que planteará la película.

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